sábado, 4 de marzo de 2017

PERSONAJES DE "LEÓN GONZÁLEZ, ANTICRISTO": EL NARCO.

León González conoce a Álex el Narco en la cuneta de una carretera, tras tirarse ambos de los respectivos coches en los que iban, el uno por evitar un control policial, y el otro porque creía que León se iba a quedar con la bolsa de hachís que acababa de tirar por la ventanilla del coche. Tras darle a nuestro héroe una lección de filosofía de vida, ambos personajes comparten un porrito mientras esperan escondidos en las sombras a que llegue alguien a recogerlos.
El Narco es un tipejo de mal aspecto pero letrado hasta tal punto que en su discurso no deja de citar a famosos escritores, pensadores, científicos y revolucionarios. Nunca cita a políticos porque, a su juicio, son el cáncer de la sociedad.
"Votar en este país no sirve de mucho. Si votar sirviera para algo, no nos dejarían hacerlo."

jueves, 2 de marzo de 2017

LEÓN GONZÁLEZ: EL ANTIHÉROE DE LA NUEVA NOVELA PICARESCA


Desde que publiqué "León González, santo" en 2010, son muchos los que le han tomado la medida justa a este personaje (es decir, han visto más allá de lo superficial y la mugre).
Cada vez que me preguntan acerca del libro, cuál es su género, intento decir que no me gusta encasillarlo en ningún lado.
¿Es terror? ¡No, por Dios! ¿Entonces por qué pones en la portada a un perro rabioso? No es un perro rabioso. Es Sprocket, y está poseído por el demonio, quien, a propósito, tampoco da miedo.
¿Entonces qué es? Podría ser simplista y decir que humor. A veces lo digo, más que nada por pereza y no dar muchas explicaciones. Lo que pasa es que cuando dices que el libro es de humor, entonces la gente deja de tomarte en serio, como si el humor no fuese una cosa seria. 
León González es humor, sí señor, pero no este humor de Eva Hache y Dani Rovira. Para eso, hubiera escrito un libro con monólogos.
León González es novela picaresca. Sí, como oyes. NOVELA PICARESCA. Si no lo crees, deja que te corte y pegue las características básicas de la novela picaresca:

 -El protagonista pertenece a una clase social mísera y marginada que roza con la delincuencia. Aunque León viene de buena familia, sus circunstancias lo obligan a pasar hambre, aceptar cualquier trabajo, mendigar y tirar de ingenio para ganarse la vida.

 -Se trata de un vagabundo ya que no vive en un sitio fijo, sirve a distintos amos y va de ciudad en ciudad buscando faena para poder alimentarse y vivir en condiciones. Nuestro León no sirve a ningún amo, pero sí que no tiene un lugar donde caerse muerto.
 -Actúa inducido por el hambre. Para poder combatirla, roba e inventa tretas que casi siempre se vuelven contra él. El hambre es un leit motiv de León. Incluso alcanzando cotas de parodia.
 -Vive en un continuo intento de mejorar su nivel social, cosa que no logra jamás, ya que siempre se queda en la clase a la que pertenece y nunca puede llegar a ser aquel que siempre ha soñado ser. Ese es mi chico.

 -Es el anti-héroe por excelencia, cuyos rasgos se oponen al caballero de las novelas de ficción y normalmente se puede observar que:
 a) Carece de ideales: no le preocupan ni el honor, ni el valor, ni la honra.
 b) Sólo le interesa satisfacer necesidades primarias como el hambre o el frío.
 c) No se responsabiliza de lo que hace. 
Yo no lo hubiera descrito mejor. León González es un pícaro de manual, y tanto SANTO como ANTICRISTO son dos novelas picarescas de manual.


Respecto al estilo, creo poder afirmar que está muy trabajado a pesar de que muchos solo van a ver la capa superficial. He utilizado los tres tipos de lenguaje: culto, coloquial y vulgar, aunque domina el tono coloquial –que no vulgar- puesto que es León quien narra todo en primera persona.

En cualquier caso, el uso vulgar del lenguaje va siempre ligado a diálogos con personajes secundarios que así lo demandan, luego creo que ampliamente justificado.

También me gusta jugar con los contrastes en la construcción de personajes. Los personajes de Anticristo tienen cierto carisma que les da un toque divertido y casi surrealista. Un poli maníaco filosofando acerca del bien y del mal, un heavy adicto a la marihuana y a los grandes pensadores del siglo XX, un indigente ex-profesor de matemáticas capaz de demostrarte la existencia o no existencia del alma, un tipo duro que sufre de hipocondría severa…

También he intentado explotar el humor en todas sus variantes: humor situacional, humor lingüístico, humor escatológico, y el humor provocado por silencios.

El humor de silencios suele venir unido a pensamientos del propio León. La escena acaba, pero León sigue discurriendo alguna barbaridad al respecto. Es precisamente este humor el que hace inviable una adaptación cinematográfica que quede medio bien. Sin este humor, el libro sería un cúmulo de gags y situaciones.

Humor lingüístico es el que más me gusta, pero el más difícil, cuando juegas con las palabras, algo muy frecuente en este libro puesto que el protagonista padece de verborrea insufrible y de incontinencia verbal. Además, en este libro se conocerá que el padre de León, fallecido tiempo atrás, era un amante de la literatura y le inculcó numerosos conocimientos literarios que no duda en utilizar en frases.

Humor situacional es aquel que la propia escena provoca, a veces incluso con antelación. Si León lleva dos días enteros sin pegar bocado y pasa por delante de una pastelería, uno ya espera que algo va a ocurrir.

Y por supuesto, que no falte el humor escatológico, muchas veces denostado pero que, en serio, es de lo que más nos hemos reído durante toda la vida. Si vas con un amigo por la calle y se le caga una paloma en la cabeza, ¿no te descachimbas? Pues claro.

Si alguien dice que León es un libro escatológico, como muchas veces se ha dicho del primer libro, lo vería una apreciación simplista. De todas formas no lo considero ofensivo. El humor escatológico está presente en lo más representativo de nuestra literatura. Hasta en el Quijote hay muestras de ello:

-Paréceme, Sancho, que tienes mucho miedo.

 -Sí tengo –respondió Sancho-. Más, ¿en qué lo echa de ver vuestra merced ahora más que nunca?

-En que ahora más que nunca hueles, y no a ámbar.

El libro está cargado además de infinidad de recursos literarios propios de la literatura de humor: metáforas, hipérboles, comparaciones, enumeraciones, ironías…

Por otro lado, y dada la naturaleza del narrador, alguien que comparte con su autor época e infancia vividas, encontraréis en Anticristo innumerables guiños al cine, a la literatura, a la música y a la vida en general de los 80.

En esencia, lo que he pretendido con “Anticristo” es tratar de retorcer, transgredir y observar la realidad social e histórica española para poner en entredicho todo un sistema de valores humanos y religiosos. Toda la marginalidad natural, la excentricidad cotidiana, la usual falta de sentido de nuestra vida sólo puede soportarse mediante un purgante: la risa.

Y eso es lo que os ofrezco. Mucha risa. Un antidepresivo que se puede leer. Prozac sin química. Prozac en papel. Por lo que a mí respecta, magia.

Y ahora, que no vuelva a oír esa comparación absurda entre León González y Torrente. Me ofendéis.

martes, 21 de febrero de 2017

PERSONAJES DE "LEÓN GONZÁLEZ, ANTICRISTO": JUDAS

 
León González cuenta con un aliado en la sombra, un hombre robusto llamado Judas Escribano, hipocondríaco, protector de grimorios y poseedor del secreto familiar mejor guardado de la familia González: de dónde vienen los poderes de los santos González, y cómo utilizarlos.
León sabe que no es el aliado ideal (con ese nombre, nada bueno se puede esperar de él), ya que sospecha que tal vez sea Judas quien esté moviendo los hilos de su destino a placer, pero Judas no está dispuesto a perderlo de vista y a veces no viene mal una pequeña mano amiga entre tanto individuo interesado en atraparlo.

martes, 14 de febrero de 2017

PERSONAJES DE "LEÓN GONZÁLEZ, ANTICRISTO": LA MUERTE

A pesar de que siempre intente pasar desapercibido, al pobre León le toca jugar una buena partida de cartas con la misma Muerte, que se aparecerá como encargada de enseñar a nuestro protagonista cuál será el aciago futuro que le espera a él y a toda la humanidad si los acontecimientos se suceden tal y como están sucediendo.
El duelo que mantienen ambos a lo largo de todo el libro es memorable, ya que por un lado León tiene la mala costumbre de resucitar sin querer a cuanto fiambre se cruza en su camino, y a la Parca no le sienta nada bien que nadie deshaga lo que ella ha hecho.

lunes, 13 de febrero de 2017

PERSONAJES DE "LEÓN GONZÁLEZ, ANTICRISTO": ESPERANTA

Una vez que Leon constata que el demonio es incapaz de volverlo invisible para colarse en la mansión del tío Canales, la única opción es entrar en el Plano Espiritual, un lugar habitado por miles de ánimas errantes que esperan su oportunidad para ir a Cielo o Infierno.
Esperanta es el ánima más antigua del lugar. Lleva más de 500 años encerrada allí, sin sentir ni padecer nada, y a pesar de su aspecto de anciana indefensa, tiene un mal carácter legendario y es única destripando a otros espíritus con sus propias manos.
León tendrá que ponerse en sus manos para que le enseñe a manipular objetos terrenales desde el más allá, algo que los espíritus tardan décadas en aprender.

domingo, 12 de febrero de 2017

PERSONAJES DE "LEÓN GONZÁLEZ, ANTICRISTO": MANSON

Manson -nombre que le puso la calle- es un indigente dado a guardar basura, un antiguo profesor de Matemáticas caído en desgracia que también ha recibido la visita de dos fantasmas. Dichos fantasmas le han encomendado la misión de encontrar a alguien que olería mal, estaría desfallecido y sufriría un gran bajón anímico, y una vez encontrado, llevarlo en busca del diablo.
Lo malo es que Manson vive en "la pequeña Corte de los Milagros", una nave industrial en la que centenares de sin techo conviven, y todos los que conoce cumplen los requisitos de búsqueda dados por los crípticos enviados celestiales.

jueves, 20 de octubre de 2016

PERSONAJES DE "LEÓN GONZÁLEZ, ANTICRISTO": EL DIABLO.


Nuestro pobre León González tendrá que sufrir en este libro innumerables desventuras, pero si tengo que hablar de un personaje que casi casi hace sombra al propio León en este libro, ese es el mismísimo Diablo, quien gusta de divertirse con todos los párrocos de pueblo que intentan exorcizarlo del cuerpo de un pequeño niño.
En esta ocasión León será designado popularmente, sin saber por qué, como salvador del niño y elegido para purificar el cuerpo del desdichado crío, dando lugar a una escena épica y a un enfrentamiento de personalidades como el mundo no había sido testigo en milenios.
Desde este alocado momento del que no pienso revelar demasiado, el demonio se convierte en sombra de León, y está dispuesto a absolutamente todo con tal de obtener sus favores y conseguir su alma -un alma ungida por la santidad- a cualquier precio.
Tentar a León González... ¿quién cree que sucumbirá, y a cambio de qué?

martes, 18 de octubre de 2016

NUEVA CRÍTICA DE LEÓN GONZÁLEZ, SANTO

Comparto con vosotros esta nueva reseña de "León González, santo", libro publicado en 2011 y que no para de darme grandes alegrías a pesar del tiempo transcurrido y de su nula distribución.

http://www.chica-sombra.com/2016/10/leon-gonzalez-santo.html

"No había leído nada de Manuel y tengo que decir que me ha encantado. ME HE MEADO DE LA RISA. Y no en alguna escena en concreto porque haga una gracieta, sino porque está escrito de forma magistralmente cómica, exquisita y única. Nunca había leído un libro así, con humor en cada una de sus letras, sin que sea burdo ni típico".
 
Lo más satisfactorio de este carismático personaje es que desde que decidí lanzarme por mí mismo y publicarlo, con el apoyo incondicional de grandes amigos que ayudaron con la parte técnica (portada, maquetación y revisión), no ha dejado de darme grandes alegrías. Y es que cuando escribes un libro como este, tan gamberro y tan cargado de humor sanote, te llena de satisfacción escuchar de los lectores que se han meado de la risa al leerlo. 
Un poquito de felicidad encerrada en unas hojas de papel. Para mí, pura magia.
Por eso doné una decena de ejemplares a un hospital local. 
Por eso me lancé a escribir más aventuras de esta rocambolesca criatura.

En breve os cuento más acerca de estas nuevas desventuras. Os aseguro que León González está a punto de liarla bien gorda.

Nada nuevo bajo el sol, ¿no?

domingo, 20 de septiembre de 2015

RESEÑAS DE DIOSES Y CORDEROS... Y SUJETO DARWIN, EL CÓMIC

Han pasado 5 meses desde la publicación de "Dioses y corderos", y tengo que reconocer que no me esperaba la acogida tan ensusiasta que el libro está teniendo por parte de los lectores.
En primer lugar, porque hay que distinguir entre vender un libro y conseguir que sea leído. Por lo general, los lectores tenemos un buen montón de ejemplares en lista de espera, de modo que es todo un halago que muchos hayan puesto mi "Dioses y corderos" encima de toda esa pila. Muchos supongo que lo habrán hecho por cortesía, otros por curiosidad... y puede que algunos porque simplemente no podían resistirse a saber en qué oscuro y enfermizo rincón me había escondido durante los dos últimos años, y qué había perpetrado en dicho tiempo.
Por primera vez desde que escribo, puedo enorgullecerme de que TODAS LAS CRÍTICAS que me han llegado hasta el momento (más de medio centenar) han sido magníficas, y de ahí que me haya decidido a hacer esta entrada, puesto que igual dentro de quince días me llega el abuelo cebolleta de turno y me rompe esta estadística abrumadora. 
Por lo general, las críticas han sido boca a boca, por whatsapp o a través de facebook, y ya sabéis que ambos medios hacen difícil que pueda compartirlas con vosotros, así que voy a destacar y compartir las tres que me han llegado a través de blogs.
La primera es, tal vez, la más profesional, puesto que procede de Fco. J. Arcos Serrano, una criatura de la noche experta en todo lo que se relaciona con lo fantástico (ya sea en terreno cinematográfico, de cómic o literario), una enciclopedia andante y un lugar de referencia si quieres conocer cosas que habitualmente no llegan al gran público:


También os dejo otros enlaces a blogs que se han atrevido a leer y disfrutar con mis pesadillas literarias:

Además de esto, estamos de enhorabuena porque se ha editado el álbum con el cómic SUJETO DARWIN, guionizado por mí mismo (basado en el relato homónimo que aparece en Dioses y Corderos) y dibujado a todo color por Miguel Ángel Cáceres.
El cómic es el complemento ideal para el que haya leído el libro y quiera ver una perspectiva algo menos intimista y más brutal de esta peculiar historia Z cuyo origen es una zanja llena de muertos en la que despierta una persona para descubrir que no tiene una salida fácil.


¿Que cómo se consigue? Pronto se encontrará en la tienda Killer Toons, aunque me reservo una pequeña sorpresa (con unidades limitadas) para mis más fieles seguidores y allegados.

martes, 19 de mayo de 2015

PRESENTACIÓN DE "DIOSES Y CORDEROS"

El pasado 16 de abril se presentó mi cuarto libro, "Dioses y corderos", en el salón de actos del IES Jándula de Andújar, en mi tierra, como debía ser, arropado por amigos e incondicionales.

Antes de que comenzara el acto, los asistentes pudieron adquirir el libro mientras se tomaban una copita de cava a mi salud.
 
Pocos minutos antes de comenzar la presentación, los asistentes empezaron a llenar el salón de actos.
El acto fue magistralmente presentado por mi amigo el dibujante Miguel Ángel Cáceres (abajo a la derecha, en la foto), quien habló de literatura fantástica y de terror. Después me tocó el turno a mí, que dediqué mi tiempo a contar generalidades acerca del libro, intentando poner los dientes largos al personal.
Finalmente terminamos con la proyección del cortometraje "Sujeto Darwin", película basada en una de las historias de "Dioses y corderos".

Mención especial para mis amigos, que lucieron así de guapos con sus camisetas promocionales.

 
Aunque esté feo decirlo, el libro se vendió muy bien durante la presentación, y lo mejor de todo, muchos de los que se lo llevaron ya lo han leído... y sus críticas no son precisamente neutras.
Son tan entusiastas que estoy empezando a contagiarme.
Que siga la racha.

martes, 7 de abril de 2015

DE "DIOSES Y CORDEROS": ABSALÓN

Absalón es el undécimo relato de "Dioses y corderos", y uno de los más largos del libro. 
Tres hombres, Absalón, Marcus y Agudo, recorren las casas abandonadas de una zona en busca de alimentos u otras cosas que puedan servirles para sobrevivir. 
De repente, se ven rodeados por una horda de resucitados que parecen ir en la dirección en la que se encuentra su grupo. Tienen que actuar con celeridad.
Os dejo un fragmento:


—¿Qué piensas hacer? —le preguntó su amigo. Muchas veces habían tratado la posibilidad de que aquello ocurriera, y en todas las conversaciones el desenlace parecía quedarles claro.
—Meterme una bala en la cabeza, por supuesto —escupió, vendándose el brazo con un trozo de tela vieja—. Pero todavía no.
Permanecieron unos segundos más en silencio, escudriñando la arboleda de la que acababan de salir.

No es "Absalón" un simple relato de aventuras Z. Es una de las historias más cohesionadoras y que más información contiene acerca de la trama general del libro, de modo que, querido lector, no lo leas de forma superficial.
Personajes conocidos de antes, localizaciones que nos hemos encontrado en otros momentos, preguntas que quedan resueltas, y todo ello adherezado con un brutal ataque de resucitados.
Esto es Absalón. Puedes leerlo como una historia en sí misma, o como parte de este experimento literario llamado "Dioses y corderos". Nunca se dio tanto en tan sólo 14 páginas.
Que no se te atragante. 
Y espero que a estas alturas ya hayas sido capaz de salir del laberinto.

DE "DIOSES Y CORDEROS": SUJETO DARWIN


Mucho es ya el camino recorrido por este relato pequeño (apenas cuatro páginas) que escribí originalmente pensando en el Killer Toons n.4 especial terror, aunque ya por aquel entonces sabía cómo encajaría en mi proyecto de puzzle literario "Dioses y corderos".
Al relato corto le siguió, de forma casi simultánea, el cortometraje dirigido por el Sur Producciones y protagonizado por Fernando Coronado (en el centro en la foto), y el cómic dibujado por Miguel Ángel Cáceres. La primera adaptación contó con el guión adaptado de Fernando Sánchez (a la derecha en la foto), y con alguna metida de zarpa por mi parte. En la adaptación al cómic, el guión lo firmé yo por completo, y apareció en la revista de culto KillerToons-Exhumed movies en el año 2014. 
Si alguien quiere ver el corto, puede hacerlo pinchando AQUÍ.
De esta forma, puedo presumir de que mi historia de género Z se esté moviendo en tres formatos artísticos diferentes. Si la convertimos en obra de teatro, rizamos el rizo.
En cada de los formatos hay pequeñas variaciones, y particularmente yo le tengo especial debilidad al cómic, mucho más escueto en los diálogos pero con un potencial visual absolutamente imprescindible. Podéis ver algunas imágenes en un post que hice hace unos meses. Pinchad aquí.
¿Y de qué trata esta historia, si es que aún anda por ahí algún despistado que no haya oído hablar de ella?
Un hombre despierta aturdido en el interior de un foso profundo lleno de cadáveres. Sabe que no tardarán mucho en resucitar y ponerlo en peligro, pero no hay escalerilla ni forma de salir de allí.
Os dejo un fragmento:

La escena era desconcertante, aunque en cierto modo familiar. Había visto algo parecido más de una docena de veces, pero nunca desde semejante óptica. Se incorporó, manteniendo el equilibrio encima de un muerto, y contempló con horror aquella fosa común de más de veinte metros de longitud. Intentando recordar cómo diablos había llegado hasta allí, se dijo a sí mismo que no tenía mucho tiempo antes de que aquel lugar se convirtiera en un hervidero de hambrientas criaturas con un único tentempié para repartir.

Cuidadito con este relato, querido lector. Es pequeñito pero tiene pegada. Además, si ya lo habías leído antes, no dejes de releerlo, porque Sujeto Darwin es algo que va mucho más allá de su propia historia, y ya sabes que en este libro los detalles son los salientes de las piezas del puzzle. Todo cuenta. Después de terminar "Dioses y corderos" entenderás muchas más cosas, porque aunque Sujeto Darwin no es el último relato del libro, sí que es el último en la línea temporal rota de la novela.
Ah, se me olvidada. El cómic ya ha sido traducido al inglés y está probando suerte más allá del charco. ¿Quién sabe...?

lunes, 6 de abril de 2015

DE "DIOSES Y CORDEROS": EL VOYEUR

Siempre me ha parecido muy poética la figura del voyeur.
Una persona incapaz de controlar sus impulsos, una persona en apariencia normal. Alguien como tú y como yo. Alguien capaz de cometer una locura con tal de acceder a la intimidad de otro, pero que jamás lo haría si pudiera pararse a pensar en ello.
¿Por qué arriesgarlo todo por ver por una rendija un pecho desnudo cuando se puede acceder a toda la pornografía del mundo en la red? Por adrenalina. Por sentirse vivo.
Este relato, el décimo de "Dioses y corderos", cuenta la historia de un policía que se siente irremediablemente atraído por la posibilidad de poder fisgar en la habitación de una chica joven que sólo conoce de vista.
Os dejo un breve fragmento:

Una hora después, en cuanto terminé el turno, me fui a la pensión y me tumbé boca arriba, sin poder quitarme de la cabeza las dulces curvas de aquella muchacha que parecía haberme envenenado. En cuanto hubo oscurecido, me di una ducha fría, cené un resto de bocadillo que me había sobrado del mediodía y salí a tomar un poco el aire. La ciudad se mostraba luminosa y radiante, llena de personas que deambulaban de un lado para otro, sonrientes, activas y ajenas a los demás. Me detuve un instante en mitad de la calle, observándolo todo, comprendiendo que mi presencia no era más que una sombra difuminada entre el caos de los garitos y la euforia de las pandillas de jóvenes escandalosos.

 Entonces, alcé la mirada y me estremecí al comprender que me encontraba exactamente frente a la ventana de la chica, y que en ésta la persiana estaba subida y la luz encendida. Me arrinconé en una sombra y esperé a que algo pasara, sintiendo cómo mi pulso se aceleraba cada vez más.

Si alguna vez te has sentido tentado de hacer algo similar, querido lector, si tu pulso se ha acelerado y te has preguntado a ti mismo qué diablos estabas haciendo, puede que entonces tengas algo de voyeur en ti.
Si ese es el caso, ten cuidado porque tu inocente aventura podría escapársete de las manos.

DE "DIOSES Y CORDEROS": DETRÁS DEL MURO

En el quinto relato del libro volvemos a meternos en la niebla de los deleznes de "Tótogu" y "la ciudad silenciosa".
Un hombre despierta emparedado tras el falso muro de una cocina. No recuerda nada.
Por una rendija en la pared observa una habitación solitaria en la que sólo ve el pie de alguien que yace en el suelo.
Os dejo un fragmento:

Estiré un poco la pierna y golpeé algo que, al volcar, emitió un ruido metálico y pesado. Con ambas manos empecé a tantear a mi alrededor, haciéndome una idea del sitio en el que me encontraba: un estrecho y húmedo lugar de un metro de altura, dos de largo y no más de medio metro de ancho.
Estaba emparedado.
 
Para esta historia tuve que investigar acerca de ciertas enfermedades que producían pérdida de memoria a corto plazo, así como la forma de tratarlas. Si tienes claustrofobia, querido lector, seguro que no es éste tu relato, aunque por otro lado no puedes dejar de leerlo, ya que lo que aquí se narra y los personajes que aquí aparecen pueden tener bastante importancia en el desarrollo de la trama global del libro.
Allá tú.

DE "DIOSES Y CORDEROS": EL CERCO

Pasando el ecuador del libro, "el cerco" es una historia narrada con un tono algo más distendido, a modo de postre tras una comida copiosa, en el que el protagonista es un policía del montón al que dan la difícil misión de sacar información al principal sospechoso de ser el autor de las desapariciones de varias chicas en los últimos meses: el psicópata sigiloso.
¿Y por qué le encargan a él semejante misión?
Porque el sospechoso es Juan Cañete, su mejor amigo de toda la vida y ahora también su vecino.
Os dejo un fragmento:


Revisé los nuevos informes que me había proporcionado el señor inspector, sorprendiéndome de que fueran tres los testigos que situaban a mi amigo Juan Cañete en la escena en la que se había visto por última vez a la chica desaparecida dos semanas atrás. El primero era un portero que lo reconoció entrando en el pub Iris, un lugar en el que jamás hubiera pensado que podría entrar alguien tan extraño e introvertido como él. El segundo era un camarero que lo recordaba solo, sentado con una copa en la barra y mirando con atención a cuanta chica pasaba por su lado, algo que tampoco me parecía propio de mi viejo colega de instituto. Por último, una de las amigas de la chica desaparecida afirmaba que habían sido perseguidas durante un trecho por un tipo joven cuya descripción coincidía alarmantemente con la ofrecida tanto por el portero como por el camarero. Después de varias pesquisas e interrogatorios, alguien había facilitado un nombre, convirtiendo al pobre de mi huraño amigo Juan en el principal sospechoso del caso más aterrador y misterioso que jamás se había producido en una ciudad pequeña y aburrida como la nuestra.

¿Será capaz de demostrar nuestro protagonista que su buen amigo es un don nadie incapaz de hacer daño a una mosca?
Eso es algo, querido lector, que tendrás que averiguar leyendo "Dioses y corderos". Y ojo con los personajes secundarios y con los escenarios en los que transcurre esta historia, pues igual nos los encontramos en otras historias.

domingo, 5 de abril de 2015

DE "DIOSES Y CORDEROS": TICS

El segundo relato del libro trata el poder de la adicción. Y cuando me refiero a adicción voy más allá del consumo de ciertas sustancias. Vuelvo (aunque este relato fue antes) a la idea de que una persona puede ser adicta a cualquier cosa que le haga sentir felicidad y serenidad, adicta a ciertas variaciones de sustancias químicas en su cuerpo.
En este caso, el protagonista es un hombre que sufre una extraña enfermedad que le hace tener infinidad de tics faciales, algo que siempre lo ha tenido acomplejado y que no tiene solución médica.
Un día, de casualidad, descubre que antes de cometer un asesinato sus tics desaparecen, una sensación que dura poco aunque lo suficiente como para engancharse a la sensación de sentirse normal.
Os dejo un fragmento:

Con más sigilo aún que antes, entró en el piso y cerró la puerta echando la cadena de seguridad. En el salón había un televisor encendido con la voz quitada. Lo enfureció aún más pensar que la vieja era capaz de pasarse media tarde viendo la tele sin voz con tal de poder escuchar sus pisadas al bajar las escaleras.
Se asomó al salón, dejando los zapatos en la entrada, y escuchó un canturreo ahogado e intermitente que provenía de uno de los dormitorios. Conocía la distribución del piso, pues era igual que el suyo, de modo que caminó despacio pero con seguridad y se quedó parado bajo el marco de la puerta, viendo cómo la mujer remetía bajo el colchón las sábanas de la cama.
—El demonio ha venido por fin a por ti, vieja —le dijo, dándole un empujón y tirándola boca arriba sobre el colchón.

Tics es la historia de un hombre normal como tú y como yo. Es la historia de nuestro amigo de la infancia, aquel con el que todos se metían. Un detonador con el que muchos tal vez hayamos jugado sin saber que podía estallar.

DE "DIOSES Y CORDEROS": UN CABO SUELTO

Se aprende mucho cuando se está enfermo. A uno le diagnostican cualquier cosa, y en unos meses se hace un experto en la materia. 
Siempre me ha parecido curioso que nuestra personalidad y nuestro comportamiento estén sujetos a la existencia de ciertas sustancias químicas en nuestro cuerpo. El amor no es más que una acumulación de adrenalina, dopamina y norepinefrina en el cuerpo. 
¿Qué pasaría si estas sustancias pudieran ser modificadas de forma consciente?
El protagonista de "un cabo suelto" puede, aunque necesita del roce con los demás para conseguirlo. Se trata de un hombre que intercambia sus niveles químicos, sus excedentes no deseados, con incautos que se cruzan en su camino. De esta manera nunca siente ansiedad, ni cansancio, ni rabia. Nunca envejece, y por ello se cree el mismo Dios.

Os dejo un fragmento:

No me supone ningún problema moral robar pequeños bocados de tiempo y salud a toda esta granja de humanos que deambulan por todas partes. Yo vivo para siempre mientras ellos continúan sus miserables y efímeras vidas, esperando a morir víctimas de un colapso, rezando para que la suerte les permita vivir lo suficiente como para ver que sus cuerpos se degradan y se convierten en inútiles carcasas que apenas pueden soportar el peso de sus pecados.
Los detesto, y a la vez los necesito.
No es mi culpa sentir esta aversión por los que ni siquiera son mis iguales. Vivo de ellos, soy inmortal gracias a ellos, y por eso mismo existe una abismal barrera que poco a poco he comprendido y aceptado.

En este cuarto relato, nuestro protagonista sin nombre se dispone a atar el único cabo suelto en su vida. Se dispone a liberarse para siempre de las ataduras con el género humano para conseguir por fin ser un dios verdadero. 
¿Cuál es ese cabo suelto?
Su padre. La única persona que conoce su secreto.

sábado, 4 de abril de 2015

DE "DIOSES Y CORDEROS": EL HOMBRE QUE VENCIÓ AL CAOS

No es fácil escribir historias que envuelven paradojas. La paradoja requiere mucha atención, y también es un riesgo de cara a que lo que intentas plasmar quede lo suficientemente claro y el lector no se evada de la lectura.
"El hombre que burló al caos" narra la historia de un hombre que intenta vencer a su propia paradoja. Un joven matemático teórico, un becario investigador, lleva tiempo trabajando en una fórmula capaz de predecir con fiabilidad acontecimientos futuros. 
¿Que creéis que es imposible? Bueno, es tan posible que de hecho ya existen ramas matemáticas que lo hacen, aunque con limitaciones.
Una de estas limitaciones es el caos. Un conjunto de micro-variables tan denso que resulta imposible tenerlo todo en cuenta.
Con esta situación de partida, nuestro protagonista ha conseguido perfeccionar su obra justo en el momento en el que sus jefes han decidido cancelar su investigación. Desesperado, decide ponerla a prueba para demostrar su fiabilidad, y la aplica a sí mismo encontrándose con una situación que no esperaba: esa misma noche la fórmula prevé que se suicidará.
Si se suicida, su fórmula funciona, pero no estará él para disfrutar de la gloria. Si no lo hace, deberá reconocer su fracaso.
¿Muerte y gloria, o vida y fracaso? Os dejo un pequeño párrafo:


Ignorando el hedor a vómito del aseo, Lauren introdujo la mano en su bolsillo y sacó de nuevo la moneda. Se miró al espejo y vio un rostro blancuzco, ojeroso y demacrado, al cual dijo en voz alta que prometía acatar la decisión del azar. Inmediatamente después, lanzó la moneda y la recogió con la diestra y un suspiro ahogado. Sabía que acababa de hacer un examen de ingreso al infierno y tenía dentro de su puño cerrado la posibilidad de ver la nota final.
Podía abrir la mano, simplemente, o dejar que la moneda cayera sobre el dorso de su izquierda. De nuevo tenía ante sí una decisión que no se atrevía a tomar.

Querido lector, cuando leas esta historia, la octava del libro, estarás muy cerca de conocer todos los secretos de "Dioses y corderos". Ya casi habrás terminado tu propio examen de ingreso al infierno...

viernes, 3 de abril de 2015

DE "DIOSES Y CORDEROS": UNA CONVERSACIÓN TRIVIAL

"Una conversación trivial" es la sexta historia de "Dioses y corderos", y probablemente el hilo que une casi todos los trozos de tela que forman el libro.
Para mí es el mejor relato de los doce, aunque por experiencia sé que mis gustos no suelen coincidir con los de mis lectores.
La génesis de esta historia es bien curiosa. Me encontraba en la puerta de mi instituto, junto a mi amigo Manuel Barbero, viendo un camión con un potente brazo hidráulico. Me paré a reflexionar y le dije que por suerte en el mundo había ingenieros como él, porque si yo me quedara solo en el planeta, no tendría la menor idea de construir ni hacer funcionar una maquinaria como aquella.
Ahí se me encendió la bombillita, y de inmediato escribí esta historia en la que dos grandes pensadores discurren en una cafetería acerca de lo que ocurriría si en el mundo ocurriese una tragedia sin destrucción y desapareciese el 99,9% de la población.
Todo un planteamiento que da para una buena conversación trivial.
Os dejo un trocito, para abrir boca:

—¿Cuánta gente prescindible cree que hay en el mundo?
—Mucha —afirmó con contundencia el señor Ferro.
—¿Podría cuantificarlo? —insistió.
—No me atrevería sin pecar de extremista.
—Vamos, vamos —dijo, el señor Lafiernes—. Sería de una descortesía desmesurada por mi parte si me atreviera a juzgarlo por un cálculo que yo mismo le estoy incitando a realizar.

Esta historia fue galardonada con el 2º premio en el certamen internacional de relato corto Abades, en Córdoba. 
Espero, queridos lectores, que os guste tanto como a mí. Es de los pocos escritos míos que aún disfruto releyendo.
Y tened cuidado con vuestras palabras. Sobre todo, delante de quién las decís.